Proteger la naturaleza de Ibiza

Es fundamental el retorno del comportamiento que llevan adelante, no sólo los habitantes incluidos en el micro sistema ecológico que conforma Ibiza, sino especialmente el que observan los visitantes, que rondan anualmente los 2 millones.

En un lugar en donde aproximadamente el 75% de los residentes depende directamente de los ingresos que genera el turismo se vuelve necesaria la normativa que regule, sin menoscabar la afluencia de turistas, la conciencia global de la protección medioambiental de la zona.

Precisamente en la regulación de los asentamientos está una de las fórmulas que persigue la alineación a los criterios conservacionistas que se ha planteado el Plan Territorial de Ibiza, que desde todos los puntos de vista eco-integradores lo que pretende es la preservación y un desarrollo acorde con conceptos actualizados de un mejor aprovechamiento de los recursos naturales.

El concepto globalizador de proteger la naturaleza de Ibiza trasciende las fronteras al momento de entender sus aplicaciones no sólo en la isla sino en todo el entorno y es motivo de preocupación, fundamentalmente, la saturación urbanística que la agobia.

¿Cómo conseguir integrar el desarrollo isleño al tiempo que se preserva el medio?

Proteger la naturaleza de Ibiza es, debe ser, un concepto globalizado, generalizado, integrado a la sociedad residente más allá de los coyunturales aumentos poblacionales de estación. En la medida que aumenta la información pertinente y se amplían las normativas que regulan los comportamientos humanos, se verá consustancialmente mejorado el avance socio-político que redundará en una mejor calidad de vida y un mejor aprovechamiento de los espacios comunes.